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Racismo


Leo en la prensa británica que al piloto Lewis Hamilton le profirieron en Montmeló insultos racistas. Deducen de esto los isleños que España es un país racista y se avergüenzan de viajar junto a nosotros en el mismo barco europeo. Yo creo que se precipitan en su juicio porque como todo el mundo sabe aquí, cuando viene gente de color, se les trata como a personas y no como a gitanos.

Me pide consejo un amigo para una amiga suya. Al parecer ella desea escribir y ha oído hablar de cursos de escritura por Internet. No sé que contestarle porque para eso habría que conocerlos todos, así que opto por recomendarle un buen texto sobre técnicas de escritura, en concreto el de mi admirado Enrique Páez. Si se aplica y sigue sus instrucciones y recomendaciones con afán y provecho no me cabe duda de que el duendecillo de la escritura será una nueva compañía que ya no la abandonará.

El temporal de levante no quiere irse del sur de España. En la zona donde vivo ha tumbado cuanto ha podido y su rugido de furia no cesa. Como tengo hiperdesarrollado el sentido auditivo me he de proteger con tapones para no acabar desquiciado, lo que motiva que al ver los telediarios tenga que guiarme por las imágenes para tratar de enterarme de las noticias. Con Zapatero y Rajoy no noto la diferencia porque tampoco con sonido me entero de lo que dicen.

Fui a ver la película de los hermanos Cohen “No es país para viejos” y cuando salieron los créditos creí que era otra escena sin sentido, igual que todas las anteriores. En casos como éste, acostumbro a disimular mi estupor componiendo un gesto sesudo y abstraído, cual experto que rumía algo profundo y complejo. Al encenderse las luces del cine miré a mi alrededor y contemple caras abstraídas y ceños fruncidos en cada uno de los pocos espectadores que habían compartido conmigo tan prescindible experiencia.

"Lo bien dicho me seduce sólo cuando dice algo interesante". Machado, Antonio

Comentarios

Enrique Páez ha dicho que…
Luis:
Me alegra que recomiendes mi libro "Escribir". Muchas gracias.
Te sigo leyendo.
Un abrazo

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