No creo en maleficios pero si en rachas
de buena o mala suerte. Hoy han eliminado al mejor equipo del mundo
con dos armas mortales: un excelente juego defensivo, un catenaggio
elaborado en su forma más sublime, pero sobre todo y a eso iba, una
concatenación de jugadas concebidas por el destino para perjudicar
al Barcelona a pesar de ser muy superior al Chelsea. Porque o estos
últimos cuatro años el equipo culé ha ganado tantos trofeos
gracias a justamente lo contrario, una casi imposible cadena de
aciertos en los momentos adecuados, algo muy improbable y hasta
antagónico con su juego de ballet sublime, o el duendecillo de la
mala hostia decidió esta noche pincharle los huevos a los del Barça
y ridiculizar al, repito, mejor equipo del mundo hoy día. No sé
cuánto más durará la magia futbolera del Barcelona, pero para bien
del fútbol y de los que apreciamos el arte, espero que al menos dos
temporadas más.
No creo en maleficios pero si en rachas
de buena o mala suerte. Hoy han eliminado al mejor equipo del mundo
con dos armas mortales: un excelente juego defensivo, un catenaggio
elaborado en su forma más sublime, pero sobre todo y a eso iba, una
concatenación de jugadas concebidas por el destino para perjudicar
al Barcelona a pesar de ser muy superior al Chelsea. Porque o estos
últimos cuatro años el equipo culé ha ganado tantos trofeos
gracias a justamente lo contrario, una casi imposible cadena de
aciertos en los momentos adecuados, algo muy improbable y hasta
antagónico con su juego de ballet sublime, o el duendecillo de la
mala hostia decidió esta noche pincharle los huevos a los del Barça
y ridiculizar al, repito, mejor equipo del mundo hoy día. No sé
cuánto más durará la magia futbolera del Barcelona, pero para bien
del fútbol y de los que apreciamos el arte, espero que al menos dos
temporadas más.
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