Ir al contenido principal

Dos apuntes


Una entidad bancaria ha pedido públicamente perdón a sus clientes por timarlos. La entidad recibirá fondos para recuperarse; sus clientes no. Luis Candelas fue un bandolero de modales exquisitos que siempre trató bien a sus víctimas. Acabó ejecutado. Los directivos de la mencionada entidad bancaria tal vez vean rebajados su ingresos, pero eso no es una ejecución aunque el montante de sus robos haya sido muy superior a los que cometía Luis Candelas. La justicia es caprichosa.

Iba a hablar de otra cosa pero la he olvidado, así que improvisaré, temas hay para escribir una enciclopedia. Veamos, las medidas económicas necesitan unos años para surtir efecto, unas veces más y otras menos, lo que nunca hay es un efecto inmediato, excepto que se persiga un efectismo populista que iría contra el país a la larga. Rajoy, actual presidente del gobierno, ha optado por una política económica contundente (tal vez obligado por sus socios, no lo sé) basada en medidas drásticas sin precedentes y muy impopulares, pero la situación que vivimos es dramática. Si esas medidas darán o no resultados el tiempo lo dirá. Lo que me parece claro es que no están pensadas para ganar otras elecciones, y eso es de agradecer porque en los últimos veinte años o así los partidos políticos han gestionado su poder con el único propósito de conservarlo, sin pensar en la ciudadanía que representaban. Por eso me parece especialmente indigno el comportamiento de Rubalcaba que no ha querido respetar los tiempos para adjudicar responsabilidades. Solo han pasado siete meses desde que un alicaído partido socialista entregó cabizbajo y avergonzado el testigo nefasto de un país en bancarrota al gobierno de Rajoy. Espere usted unos meses más, señor Rubalcaba, porque si no se le ve, se le está viendo con claridad el plumero, y vaya plumero luce usted. Y sea un poco más solidario con sus conciudadanos, que no disponen como usted de un asesor de imagen y no saben cómo maquillar sus miserias de fin de mes ante sus hijos. La democracia no es solo un vocablo y la política no es un pasatiempo. Sean serios, que la cosa no está para bromas.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

Entradas populares de este blog

El ocio de Bvalltu

Ayer fui al cine. Alien versus Predator. La gente chillaba y hacía todo tipo de aspavientos. Mi sentido del miedo, muy distinto del de los humanos, no se ve afectado por ese tipo de imágenes y secuencias manidas de supuesto terror. En mi planeta, esa película equivaldría a una actuación de Epi y Blas, como mucho. El monstruo de las galletas, ese sí que se gana el sueldo, ¡qué monstruo! –literalmente-. A mí también me encantan las galletas, sobre todo las que tienen tropezones –las inglesas, esas son las que rompen-.    Gastronomía. No sé qué comen en mi planeta –se lo preguntaré a mi madre en nuestra próxima comunicación mental interestelar-, pero aquí, en la Tierra, según el sitio a veces no hay forma de ingerir lo que te sirven. Otras veces, en cambio, hay que reconocer que el paladar advierte el esfuerzo y buen hacer del chef o cocinero mayor y agradece el resultado, aunque por lo que a mí respecta no logro alcanzar las cimas de placer gastronómico a las que algunos entendidos...

Apuesta

Las molestias corporales, cuando por algún motivo se enquistan y se vuelven insidiosas, desmejoran notablemente la calidad de vida. Yo, por ejemplo, debido a una pequeña pero irreductible infección que se manifiesta en forma de perenne cansancio, me veo impedido para escribir mi obra maestra y, quién sabe, tal vez la piedra angular de la literatura del siglo XXI. Nadie recordará dentro unos años (¡qué digo! Unos meses y gracias) las inserciones banales en un blog de un aspirante a escritor. Pero si pudiera escribir esa obra excelsa, es más que probable que estas escasas líneas se subastasen algún día en Sotheby’s y que algún potentado con tanto talento para los negocios como escaso criterio para la apreciación del arte pagase por ellas una fortuna. A veces, muchas veces en mi opinión, la fama es cuestión de detalles, como conocer a la persona adecuada en el momento oportuno, o con más probabilidad ser hijo, sobrino, cuñado o amante de la querida de un subsecretario con menos méritos ...

Si un hombre...

Si un hombre de traje muy caro y sentado en la cornisa de la azotea de un rascacielos lee aparentemente tranquilo un libro titulado “10 razones para no saltar”, no es aventurado suponer cuál puede ser su estado de ánimo, y aún su previsible intención de futuro. Si un hombre vestido con un traje de marca que sube en el ascensor de un gran edificio observa con mirada fija e imperturbable la bajada de pasajeros de viaje piso tras piso mientra él espera hasta la azotea para apearse, es razonable que uno sienta curiosidad. Si un hombre sale por la puerta de una entidad financiera con su exquisito traje hecho a medida mientras sostiene con su mano derecha una cartera de piel extrañamente abierta hasta quedar desdoblada dejando caer al suelo su contenido de informes, expedientes, papeles de diversa importancia y hasta su móvil (¡su móvil!) mientras sostiene con fuerza en su mano izquierda un libro y en su mirada se lee una decisión sin retorno, no es de extrañar que lo miren ...