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Gorrioncillo afortunado

La queja muda de un pajarillo que en su último aliento echó el alma una tarde fresca frente a un mar. Un oído atento no del todo supo intuir su pajaril gorgoteo y ya no cupo duda vana o devaneo. Hoy el avecilla trina saludando los amaneceres y en su trino rescatado adivino un milagro de vida, de vida sustraída a los anocheceres, al frío impío de un mar indelicado, al hambre de un cielo nunca sembrado a la soledad sonora de cantos derrotados. Hoy solo cantos de alegría nueva del gorrioncillo que supo superar su prueba.

Mitos

¿Por qué sobreviven ciertas obras de arte y otras no? Para entendernos, por 'sobrevivir' entiendo la permanencia a lo largo de los años de una obra, siendo siempre considerada como algo excepcional. Por 'obra de arte' entiendo cualquier consecuencia o consecuencias de una empresa humana que haga flaquear las rodillas de quienes las miran con independencia del fin para el que tales obras se concibi eron y ejecut aron . Como soy medio sordo , algo cegato , las manos apenas me sirven para encontrarme la polla cuando necesito mear, el olfato para no ir pisando mierdas en la calle y el gusto es mío, me ceñiré a la literatura, arte donde no me despisto del todo. Pensemos en 'Frankenstein' de Mary Shelley. La moza tenía diecinueve abriles cuando lo escribió. ¿Es un libro muy leído? No. Lo más probable es que poca gente sepa que es un libro y recuerde más bien alguna de las muchas películas que se han rodado sobre el personaje creado por Mary She...

Un gorrión que se moría de frío

  Un piar de miedo y frío reclamó a mi madre tu calamidad pequeña cosita que casi moría y 'mío' sintió ella que era tu piar. Sobre miedo y frío fue tu valentía tu llamar sereno sin desesperar y el premio por no ceder al miedo fue un trozo de cielo a la vera del mar.

Un gorrión

  Un gorrión pequeño que no sabe volar sumerge su inocencia en la sala de mi madre que, inadvertida, siente un calor y un donaire que solo de joven se atrevió a soñar y soñó luna tras luna un amor sin desaire un amor de los que no se pueden prestar y el sueño se hizo sueño y cobró su propio aire y el mundo se hizo mundo y no hubo marcha atrás. Nací yo, qué queréis, ya que nacer no es poco un proceso dotado de irreversibilidad y un foco iluminó aquella noche a mi madre un foco de ciencia pura de maternidad. Hoy un gorrión de nuevo le pregunta imposibles preguntas que de vanas desaparecerán y mi madre responde lo que sabe del mundo: su sonrisa, mi llanto y un gorrión que ha de llegar.

Siempre París

  De nuevo en París, paseo sin dejarme afectar por el frío y contemplo una ciudad bulliciosa donde no hay apenas parisinos, emigrantes en estas fechas, y sí mucho turista inmigrante para contemplar una ciudad que no conocían y seguirán sin conocer. Es de esperar que el lunes de nochevieja los visitantes se hayan marchado y los parisinos aún no hayan vuelto, para así disfrutar como un niño en un parque de atracciones medio vacío la magia oculta de esta ciudad que, lo mismo que un cementerio con ilustres tumbas, solo se deja apreciar bajo una luz tenue que preceda al crepúsculo o alumbrada por una luna desganada y sin gente alborotadora que rompa su encanto. París es siempre una buena opción, a no ser que la melancolía te haya apresado, porque un París demasiado melancólico puede ser excesivo para el corazón.

Los zapatos nuevos XII

  Y aunque la determinación de Pablo Ramos, con su impecable traje y sobre todo con una pistola dentro de su maletín, pudiera parecer inquebrantable, el amasijo de violentas pasiones que se desataba en su alma hacía mella en esa determinación. Sabía, o al menos intuía, lo que debía hacer, lo que creía su obligación y al mismo tiempo le flaqueaba el ánimo ante ese compromiso. No obstante, apretó con furia la cartera y aceleró el paso hasta su primer destino, la tienda del hindú. Entró sin llamar y una vez en la sala principal se relajó y de repente se dio cuenta de que estaba empapado en sudor. Notó la camisa pegada al cuerpo y mojada y vio que la mano que asía el maletín tenía un color violáceo por la presión con que lo agarraba. Entonces pensó que relajarse no tenía sentido, por más que el hindú le infundiera confianza en su momento. Con mucho sigilo abrió el maletín y sacó la pistola. Con el mismo sigilo miró una por una las piezas adyacentes sin percibir otra cosa que silencio ...

¿Felices? fiestas

  No puedo comprender a cuento de qué se crearon estas fiesta y estas fechas navideñas. Tengo con quiénes pasarlas pero el que sea una especie de deber, de costumbre social impuesta me repele hasta la náusea. Y querría compartir la cena de Navidad en Kazajistán, con revolucionarios kazakos dispuestos a volarle los huevos a San José y al niño Jesús y a violar a la Virgen para acabar de una vez con el misterio de la inmaculada concepción. Me quedan la mula y el buey, lo sé, pero de ellos ya se han encargado por órdenes de Ratzinger comandos de élite de la guardia suiza -habrán acabado con ellos a base de obligarles a comer cantidades bestiales de chocolate, supongo-. La comida de Chritsmats' eve deja mucho que desear en cualquier lugar del mundo, excepto tal vez en el Congo, porque allí no se come ni por estas fechas. Digo que no es una comida que me vaya ni por el menú ni por la compañía. Porque para ser sincero existen otros 364 días en el año para pedirle dinero a mi madre. Excep...