Ir al contenido principal

Opinar


Hace un par de días un periódico de tirada nacional daba el siguiente título a una entrevista a un actor español: “Ser intelectual y ser de derechas son cosas incompatibles, o se es intelectual o se es de derechas.” Desconozco, porque no leí la entrevista, si la frase fue sacada de contexto. Pero no pudo evitar una pequeña reflexión por mi parte ya que estoy algo cansado de la excesiva intromisión de la política en la vida diaria de los ciudadanos. Soy consciente de que en un sistema democrático que ha acatado -con mayor o menor recelo- un determinado modelo de comportamiento en sus relaciones comerciales como el capitalista tenga dudas de ese sistema cuando falla y lleva a los ciudadanos al límite de sus posibilidades y de su aguante. Que el fallo no se deba al sistema adoptado sino a la manera en que los políticos lo interpretan/manejan/manipulan no pasa de ser una convicción personal, pero profunda. No reconocería a un intelectual ni en estado de hiperlucidez, o sea borracho, y sigo sin conocer los límites entre la derecha y la izquierda (en España). Tampoco soy un tipo culto, pero he leído a escritores radicalmente de derechas o de izquierdas y todos me han producido náuseas. Habría que preguntarle al actor entrevistado qué entiende por “ser intelectual” y también por “ser de derechas”, pero a bote pronto calculo que se ha cargado -o desposeído de su condición, dicho finamente- a unos diez, tal vez veinte o mil, incluso diez mil personas que han sido distinguidas pero no premiadas a lo largo de la historia por su contribución simultánea a la cultura y a la política con el beneplácito – a veces- del pueblo -los que votamos-. Porque toda media política, de derechas o de izquierdas, no debe juzgarse por las intenciones sino por sus resultados. Y que un actor use su privilegiada tarima para regurgitar ideas manidas sobre política me parece una mezquindad. Bastante tenemos con lo que está cayendo para que nos solivianten aún más personajes que no se han tomado la molestia de informarse antes de hablar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Resumen de un cuento de fantasmas

Me encantan los cuentos de fantasma. Aquí les apunto uno de los más sintéticos de Washington Irving, “El estudiante alemán”, que H.P. Lovecraft clasificó como ejemplo de la “Desposada cadáver”, tomado de la compilación “Fantasmas” de Eduardo Berti..
En “El estudiante alemán”, el joven Gottfried Wolfgang es un apasionado de la lectura que cree en un mundo imaginario al margen del mundo real y que todas las noches sueña con un mismo rostro de mujer. En el inicio del relato, Wolfgang camina por las calles de la Francia revolucionaria cuando, al llegar a una plaza, ve una persona junto a una guillotina. Para su asombro, la persona es la mujer con la que él sueña y de la cual se ha enamorado. Wolfgang y la mujer mantienen este diálogo:

-¡No tengo amigos sobre la tierra! -dijo ella. -Pero tiene hogar -replicó Wolfgang. -Sí, ¡en la tumba!

El estudiante recoge a la mujer y le ofrece que vivan juntos para siempre. “¿Para siempre?”, pregunta la desconocida, con solemnidad. “¡Para siempre!”, repite W…

Transcribo el prólogo de la autobiografía del filósofo Bertrand Russell escrito por él mismo: PARA QUÉ HE VIVIDO

Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.

He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad,esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura místicala visión anticipada del cielo que han que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- …

Machismo asesino

De entre los crímenes que se han estatuído como habituales en casi todas las sociedades contemporáneas me resultan especialmente repugnantes las agresiones sexuales. Cualquiera puede ser una víctima pero los grupos de riesgo más elevado con diferencia son las mujeres y los críos. Los niños son víctimas potenciales de casi todo por su indefensión biológica y psicológica, y esta invalidez propia de sus pocos años está más que asumida por los mayores quienes mediante el instinto de protección y las leyes especiales para infantes ponen un especial empeño en protegerlos. Y aún así son los niños quienes más sufren y menos defensas tienen cuando suceden tragedias del tipo que sea. Pero ese peligro extra al que están expuestos es inherente a la niñez y toda la sociedad lo tiene asumido.
Con las mujeres la cosa es bien distinta. El innegable hecho de su inferioridad física respecto a los hombres y el detalle fisiológico de que no haga falta que la mujer se excite sexualmente para que el hombre …