Ir al contenido principal

Ladrones de tiempo


No hay ladrones de peor ralea que los ladrones de tiempo. Son gente desalmada que no saben muy bien cómo ocupar sus horas y, frustrados, las emplean en birlarte las tuyas, para que uno también se joda (porque no debe de haber cosa más jodida que advertir con impotencia cómo el reloj de sus vidas no se detiene aunque no les den cuerda o se agoten las pilas). Entre todos ellos tienen merecida fama los burócratas y los médicos privados.
Del hipertrofiado aparato burocrático español no diré nada porque ya se sabe todo (todo lo que no se encuentra sub iudice, se entiende). De los médicos privados solo diré que si se entregaran con la misma pasión que ponen en demorarse golosamente con sus pacientes, a declarar sus rentas sin escamoteo alguno, el fisco nacional gozaría de mejor salud. Burócratas incompetentes y médicos perezosos representan sólo una parte del gremio de ladrones de tiempo, porque hay otros que son peores, otros muchos que, ataviados con el uniforme de la amistad y en nombre de esta te retienen durante horas con historias tristes en las que ellos son los mayores perjudicados, incomprendidos por el mundo y maltratados por la vida. Cuando, ya cansado, les prestas algo que de seguro nunca recuperarás, se marchan más contentos que unas pascuas dejándote, amigos leales, a cargo del abono de la cuenta de la cafetería o restaurante donde te han estado robando tanto tiempo durante tanto tiempo. Después, si uno se vuelve huraño y se niega a salir del búnker acorazado a prueba de ladrones de tiempo, la peña se extraña y te tildan de tipo raro. ¿Qué tiene de raro que trate de mantener mi tiempo a salvo? Si alguno de estos ladronzuelos tuviese la menor idea de cuánto necesito yo mi tiempo para vivir creo que se apiadaría de mí y quizá hasta intentaría lo que por necesidad es imposible: devolverme un poco del tiempo que me robó.

Comentarios

Francisco Machuca ha dicho que…
Cuando Michael Ende escribió Momo,allí se decía que habían bancos de tiempo.Con el tiempo los hubo de verdad.Ahora están es crisis y salen al rescate el gobierno dándoles dinero público,es decir,surgidos de nuevo de la gente que pierde el tiempo exclusivamente para ellos.Qué locura,¿no crees? El único arrecife del tiempo que existe es el cementerio.

Un fuerte abrazo.
Luis Recuenco ha dicho que…
El tiempo se eterniza en las lápidas, es cierto.

Un abrazo, amigo mío.

Entradas populares de este blog

Resumen de un cuento de fantasmas

Me encantan los cuentos de fantasma. Aquí les apunto uno de los más sintéticos de Washington Irving, “El estudiante alemán”, que H.P. Lovecraft clasificó como ejemplo de la “Desposada cadáver”, tomado de la compilación “Fantasmas” de Eduardo Berti..
En “El estudiante alemán”, el joven Gottfried Wolfgang es un apasionado de la lectura que cree en un mundo imaginario al margen del mundo real y que todas las noches sueña con un mismo rostro de mujer. En el inicio del relato, Wolfgang camina por las calles de la Francia revolucionaria cuando, al llegar a una plaza, ve una persona junto a una guillotina. Para su asombro, la persona es la mujer con la que él sueña y de la cual se ha enamorado. Wolfgang y la mujer mantienen este diálogo:

-¡No tengo amigos sobre la tierra! -dijo ella. -Pero tiene hogar -replicó Wolfgang. -Sí, ¡en la tumba!

El estudiante recoge a la mujer y le ofrece que vivan juntos para siempre. “¿Para siempre?”, pregunta la desconocida, con solemnidad. “¡Para siempre!”, repite W…

Transcribo el prólogo de la autobiografía del filósofo Bertrand Russell escrito por él mismo: PARA QUÉ HE VIVIDO

Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación.

He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad,esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura místicala visión anticipada del cielo que han que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- …

Me pregunto

Llevo ya seis años con esto de la escritura. Me pregunto cómo no descubrí a más temprana edad esta vocación. Me pregunto cómo descubriéndola tan tarde no me doy más prisa. Me pregunto a cuento de qué esos miedos que tanto me paralizan. Me pregunto si ser un inmaduro me sujeta la pluma. Me pregunto si antes de que lo fuera algo me la podría sujetar. Me pregunto por el convencimiento del sentido de uno en la vida, que nunca llega porque tal vez no lo haya, a pesar de Viktor Frankel y sus teorías persuasivas. Me pregunto si uno escribe porque ese es su sentido o para descubrir cuál es. Me pregunto por qué desde chico leo tanto, y por qué lo sigo haciendo a pesar de que ya no todo -ni, por desgracia, una parte menor- lo que leo me hechiza. Me pregunto si el hechizo es la finalidad de la escritura, un hechizo justificado así solo lo sienta un solo lector, o solo el escritor. Me pregunto si dar vueltas a las cosas me modifica, me hace mejor. Me pregunto de nuevo si el sol sale para que veam…