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No hay más espejos (a Pepa Mas Gisbert)

Hoy sé que la verdad no está en esa luz clara,
ni se revela impúdica delante de un entierro,
ni resplandece orgullosa tras un juez triste y dudoso 
ni empaña los espejos de mis muchos hoteles 
cuando me afeito y me miro y sangro entre mis lágrimas. 
Renuncio a esa verdad que de verdad no era 
la que me hirió la vida y humilló mi espalda 
y me hizo hincar una rodilla joven 
en un suelo plagado de espinas de futuro 
y me robó entre llantos un cielo promisorio. 
Hoy he sabido al fin que es una impostora 
que usó siempre las ropas de mis vanos sueños 
y me engañó la vida y me tumbó en el suelo 
donde al morir intuyo su cara tras un velo 
de certezas que adoré y adoro aún, muriendo. 
No hay más espejos ni espuma ni cuchillas 
para quien ya no hay hoteles ni encuentra un cielo.

Comentarios

mi nombre es alma ha dicho que…
A todo esto, creo que no te había dado las gracias.


Y un abrazo.


Pepa Mas Gisbert

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