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Marilyn

Hace 46 años, Marilyn, que abandonaste este mundo y lo dejaste más frío y más gris de lo que nunca fue, privado de la gracia divina de tu sonrisa y del brillo de aurora boreal de tu pelo de blanca plata. Lo abandonaste, Marilyn, porque nunca lo encontraste cómodo, era para ti como un vestido que te quedase demasiado holgado, y tú siempre preferiste los que se te pegaban a la piel o, sencillamente, la piel desnuda, esa piel blanca y sedosa pero impermeable que te impedía sentir el calor de quienes te quisieron (pocos) y no dejaba salir, liberándote, el frío que siempre anidó en tus entrañas. Cuando niña te gustaba sentarte frente a los grandes cines de Los Ángeles a mirar asombrada los rostros de las estrellas que adorabas. De aquella época te quedó la mirada cándida y de estupor con que contemplabas el mundo, como sin dar crédito a cuanto veías en él, incluyendo tu propia fama cuando llegó, que te doblegó para siempre desde la primera contienda. Tal vez era lo que deseabas pero no er...

Las gafas

  La elegante señora reprendía al chaval mientras se retocaba nerviosamente los elaborados tirabuzones. Se veía que trataba de no descomponer la figura, de no perder el garbo. Lucía un vestido esplendoroso. -¿Me quieres decir, hijo mío, por qué me das estos disgustos? Tu profesor me ha llamado otra vez. Me ha dicho que como vuelvas a hacer novillos te expulsarán, perderás la beca. ¿Sabes lo que eso significa? ¡¿Lo sabes?! Una gota de sudor que surgió de entre dos tirabuzones amenazaba el maquillaje que realzaba el brillo enfurecido que despedían sus ojos oscuros. Se retocó de inmediato con un pañuelo de seda y detuvo el peligro. -Desde que tu padre falta me dejo la vida y la dignidad en ganar dinero suficiente para que tú no padezcas como yo, para que tengas una vida decente ¿Y cómo me pagas tú, eh? ¿Cómo me pagas, desgraciado? ¡Responde a tu madre, Pablito! -Mi padre está en la obra, usted no es mi madre y yo no soy Pablito. -¿Qué insinúas, malnacido? Ya te han comentado a...

El ladrón erudito

T ranscribo una joya del relato hiperbreve. Se titula “El ladrón erudito”.      "El ladrón se había dado cuenta de que el dinero estaba disimulado en algún libro de la biblioteca. ¡Pero había tantos! >>Comenzó por los más altos y le fue ganando la apetencia de leer, la ansiedad de adivinar. >>La casa era una casa de campo y estaba abandonada. Tenía tiempo para sus pesquisas. >>Se adentró en las páginas escritas por los que prefieren escribir a robar y gastar en eso sus largas noches. >>Él notaba que la realidad resultaba así más robada que por él mismo. >>Hubo un momento en que sin haber encontrado los billetes estaba ya en los libros de las estanterías bajas, y entonces se sintió tan preparado que hizo unas oposiciones." Ramón Gómez de la Serna , ' Caprichos'                                                                                                                                                                  ...

El crucero

Querida Montse:   Ya sabes el motivo que me impulsa a emprender este viaje, así que no mencionaré más el tema para no violentarte; sólo espero que a mi vuelta el tiempo y tu acentuada capacidad de discernimiento te hayan hecho reflexionar sobre el futuro de nuestra relación -de momento, y para mi congoja, inexistente. He decidido que voy a escribir una carta al final de cada jornada en la que te relataré lo que la misma haya tenido digno de destacar, así como mis pensamientos e impresiones del día. Después te las iré enviando, o tal vez no, tal vez me las guarde y nunca sepas de ellas, como no sabes de la verdadera dimensión del amor que te profeso, ingrata musa testaruda y esquiva, lucero de mi mañana, estrella polar de mis noches insomnes, alma gemela; siento en lo más profundo de mi ser que tu corazón de pedernal tiene una coraza a prueba de halagos, pero yo descubriré un resquicio, una mínima grieta en esa armadura para filtrar por ella mi hechizo de amor, para cautivarte ...

Viajeros

Mariola (exiliada)  Esta añoranza que me traspasa el alma; esta congoja que se me atraganta mientras despego; este puñado de mi tierra que guardo en un tarrito y que riego con las pocas lágrimas que me quedan; esta barbarie que abandono, esta atrocidad sin nombre, este genocidio fraticida y carnicero; esta sangre que baldea los rincones; esta agonía de no saber si sabré, de mi gente, de mi mundo, de mi vida arrancada de cuajo y que no sé si podré reconstruir tras las cordilleras, allá donde me esperan esos amigos que, antes que yo, enfrentaron este agónico trance con los mismos miedos royéndoles las entrañas.  Nada sé de mi futuro, pero hacia él camino: dos maletas raídas y un álbum de fotos son mi equipaje, y este dolor que me perfora por dentro, sin tregua, sin compasión. La otra mitad de mi vida, mi marido, se reunirá conmigo pronto, o esa es nuestra esperanza, quizá nuestro sueño. Una vida nueva en libertad; libertad…cuánto significado encierra esta sola palabra para tantos y...

La Corona II

Los responsables de la campaña para rehabilitar la imagen de la Reina han decido que el método más seguro para que no quede rastro alguno de sus extemporáneos comentarios es darle marcha atrás al reloj y devolver al ignoto universo de la Nada lo sucedido en los últimos días. Procediendo de esa manera esperan eliminar hasta los recuerdos, porque si algo ha pasado no se puede guardar memoria de ello. Pero como no detengan pronto esa inversión temporal van a pasarse tres pueblos y acabarán por devolver a la Reina su virginidad, y nos quedaremos sin saber cómo acabará la ‘separación-temporal-para-reflexionar-cómo-demonio-nos-mandamos-a-tomar-por-culo-guardando-las-apariencias’ que mantienen los Duques de Lugo, porque la Infanta, como es de cajón, no habrá podido nacer de una Reina virgen. Los plebeyos, en cambio, no tenemos esa clase de problemas. Ahí está Jesús de Nazaret, sin ir más lejos, para dar testimonio de ello, claro que mira cómo acabó, que vaya usted a saber si su trágico fina...

La Corona

Leo en el periódico El País la noticia sobre el controvertido libro que la periodista Pilar Urbano ha escrito sobre la Reina. Su aparente objetividad se derrite como la cera cuando me doy de bruces con el comentario ‘conocida periodista del Opus Dei’ para referirse a la escritora. Se trata de una observación que está fuera de lugar en el contexto de la noticia y es claramente tendenciosa. Nada nuevo en ese periódico que se afilió incondicionalmente al PSOE y profesa al parecer un equívoco apego a la Casa Real que le lleva a omitir o adulterar ciertas noticias sobre aquella para proteger a ultranza ante el mundo su imagen de familia feliz, paradigma de la familia española. Y es que si es cierto –y hasta el momento nadie lo ha desmentido- que Pilar Urbano se ha limitado a transcribir literal y literariamente el contenido de cientos de horas de conversación con la Reina; si es cierto que ante la menor duda sobre el significado de algún comentario de esta no ha dudado en hacer que se l...