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Felicidad

El niño viajaba en el columpio con la precisión de un reloj de péndulo. Reía a carcajadas, su encrespado cabello apenas movido por el viento generado por su bamboleo desenfrenado. Hoy era el día, su día. Había esperado con la paciencia de las tortugas, con la inconsciente sabiduría de los escarabajos, con la desesperada determinación de quien domina su tiempo. Vivió años largos y monótonos, vivió aguantando la respiración años interminables hasta que el destino lo liberó y pudo al fin gritar y reír y bailar en torno a su pasado, sin sentir melancolía por sus seres queridos, con la plenitud de saber que ahora ya era él mismo, de nuevo, viviendo otra epifanía sin nostalgias ni recuerdos, sin pasado. Su pelo blanco y encrespado surcando un huracán de alegría infantil pese a sus ochenta años. Una vez más se había producido el milagro, una vez más era por fin libre. Cuando los servicios sanitarios, avisados por alguna madre madrugadora, lo encontraron sentado en aquel columpio, no pudi...

Ray

En cumplimiento de la promesa que hice ayer voy a escribir sobre algo. 'Algo' es un término muy vago y por lo mismo muy jugoso: 'Algo', ¿pero qué? Pues algo, ¿te parece poco? (¿hablo conmigo?). Ray Bradbury ha muerto hace unos días y yo no consigo llorar como lloré leyendo algunas de sus historias. A mí los escritores me traen sin cuidado, solo me interesan -cuando me interesan- sus escritos. Pero me he dado cuenta que con Ray ha sido diferente, en él veía a una persona mayor tan, tan excepcional humana y artísticamente, que lo hubiese querido como abuelo. ¿Se imaginan ser el nieto de Ray Bradbury teniendo, como tiene uno, inquietudes literarias muy marcadas? Sería como jugar al póker y ganar. Una y otra vez. Sin tirar de faroles. Sin malicias ni miradas torvas, solo la convicción de tener la mano ganadora, esa ventaja que el destino otorga a quienes están dispuestos a morir por aquello en lo que creen. Ray fue un elegido porque él decidió serlo, y vivió una vida plen...

Graphophobia

  Desde que padezco 'graphophobia' escribir me supone un tormento. El término es obviamente inglés, el diagnóstico en cambio es para todos los públicos. Soy el primero en estar hasta los cojones de tanta mariconada fóbico-existencialista que al parecer sufren escritores sin distinción de talante ni de talento. Yo no pretendo pasar por escritor porque algo me falta, supongo que talento, pero a falta de talento, tiro de talante, ¿y qué me encuentro?, con la graphophobia de los cojones. Ciertas personas, sobre todo un servidor, en vez de soñar con un futuro idílico o al menos promisorio sufren los trastornos de la sombra férrea de un pasado que no pasa del todo y te acaba por encarcelar dentro de ti. Y eso jode que te cagas. Me cago en mis miedos y en sus circunstancias 'y siento más tu muerte que mi vida? (Miguel Hernández). Hablo de la muerte -aparente- de mi certeza y de la vida de mi duda, duda, duda. Esta es mi última queja pública, el epitafio de mi desidia, el fin de m...

Enjuiciar

  Desde que la agencia de rating erótico Standar&Suck ha rebajado mi calificación sexual a nivel de “Polvo Basura” con perspectiva negativa ligo menos que Michael Jackson en una orgía con mujeres de verdad. No es que yo haya sido o sea un don Juan precisamente pero tampoco tengo vocación de monje o de cura (no me van los niños) y considero una injusticia lo que han hecho conmigo. Los que se dedican a juzgar a los demás con conocimiento del peso de su veredicto deberían recapacitar sobre lo irónica que puede ser la vida. Por ejemplo, los sindicatos en España se manifiestan ante cualquier medida que suponga o pueda suponer un atentado contra el 'estado del bienestar', concepto éste que nadie se ha tomado la molestia de explicar, menos los sindicatos. Ahora resulta que un grupo de trabajadores despedidos por un sindicato se manifiestan del mismo modo que lo harían compañeros de empresas privadas, con la singular variante de que ningún sindicato los va a apoyar. Y eso es algo ...

Gran Gran Bretaña

Tratado de Utrecht, Artículo X. >>El Rey Católico, por si y por sus herederos y sucesores, cede por este Tratado a la Corona de la Gran Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortaleza que le pertenecen, dando la dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para siempre, sin excepción ni impedimento alguno. Pero, para evitar cualesquiera abusos y fraudes en la introducción de las mercaderías. quiere el Rey Católico, y supone que así se ha de entender, que la dicha propiedad se ceda a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra. Y como la comunicación por mar con la costa de España no puede estar abierta y segura en todos los tiempos, y de aquí puede resultar que los soldados de la guarnición de Gibraltar y los vecinos de aquella ciudad se vean reducidos a grandes angustias, siendo l...

Vanidad

¿Por qué somos tan débiles ante la vanidad? Admito que yo, sin batir records en este aspecto, tampoco soy inmune a los malas artes con que nos reclama, seduce y acaba por esclavizar esta puñetera Circe del alma, esta corruptora de menores de doscientos años, esta tramposa que se deleita haciéndonos caer en la trampa más antigua de la humanidad: la de creernos importantes. La naturaleza siempre se ha encargado de dejar bien claro nuestra insignificancia como especie y, utilizando una especial dureza, de lo prescindibles que somos cada uno de nosotros como individuos. Pero parece que no acabamos de entender el mensaje y caemos, generación tras generación, uno detrás de otro, en la ilusa promesa de una relevancia que nos está vedada en la historia. Este planeta seguirá girando cuando ya no estemos y no habrá ser vivo que vaya a cambiar las flores de nuestras tumbas. La vida es la vida de cada uno y al conjunto cósmico le importa un pimiento nuestra fugaz existencia. Todos somos sustitui...

Cosas que se han dicho sobre relaciones y sexo

-Si no fuera por los carteristas y por los cacheos en los aeropuertos, no tendría ninguna vida sexual. (Rodney Dangerfield) -Yo soy tan buen amante porque practico mucho a solas. (Woody Allen) -Oh, Señor, concédeme castidad, pero no lo hagas todavía. (San Agustín) -Es de mala educación empezar a cortejar a una viuda entes de que vuelva del entierro. (Seumas MacManus) -Me casé con alguien inferior a mí. Todas las mujeres lo hacen. (Nancy Astor) -Ya no veo tanto a Alfred desde que está interesado en el sexo. (Sra. de Alfred Kinsey) -La vida es una enfermedad transmitida sexualmente y la tasa de mortalidad es del ciento por ciento. (R. D. Lang) -En realidad no soy homosexual. Solo les ayudo cuando están ocupados. (Frank Carson) -El sexo a los ochenta y cuatro es una experiencia maravillosa, especialmente el de invierno. (Milton Berle) -Yo no confiaría en mi esposo si estuviera a solas con una joven durante cinco minutos, y eso que lleva vei...